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Calma el dolor crónico con el poder de la alimentación
On 3 abril, 2025

La alimentación es uno de los elementos claves a la hora de mantener un estilo de vida apropiado para preservar la salud. Las personas que sufren de dolor crónico saben que es muy importante cuidar el equilibrio que nos separa de las enfermedades, por lo que deben prestar atención especial al régimen alimenticio que cumplen.

El libro La dieta del dolor es una obra ideal para encontrar la información más relevante relacionada con la vinculación entre los alimentos que consumimos y el desarrollo -o no- de enfermedades que generan dolor. Su autora, la doctora Laura Isabel Arranz, condensa en este texto su experiencia tras largas horas de estudio en torno a los nutrientes y el análisis de los reportes de las patologías de sus pacientes, así como sus hábitos alimenticios.

Para la autora de La dieta del dolor, ya es hora de darle a la nutrición el puesto que se merece en el abordaje de la salud, teniendo en cuenta el rol de nuestra dieta tanto en la prevención como en el tratamiento de enfermedades.

La dieta es una herramienta terapéutica, pero también es un elemento cultural del que debemos poder disfrutar, estemos sanos o no.

¿Qué es el dolor crónico?

Uno de los motivos de pérdida de la salud en todas sus dimensiones es el dolor crónico. El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable, relacionada con un daño tisular real o potencial, o descrita en términos de dicho daño. El dolor crónico involucra al sistema nervioso y persiste durante meses e incluso años, sin necesidad de que perdure la causa original que lo ocasionó.

Muchas personas en el mundo sufren de dolor crónico. De hecho, su prevalencia se ubica alrededor del 30% en personas adultas y es mayor entre las mujeres que entre los hombres.

Los tipos de dolor crónico más comunes son los siguientes:

  • Dolor lumbar.
  • Osteoartritis o artrosis.
  • Fibromialgia.
  • Endometriosis.

Todas estas patologías son incapacitantes en algún grado, de modo que las personas con dolor crónico pierden calidad de vida y capacidad para llevar a cabo las actividades que desarrollaban habitualmente.

Una alimentación adecuada proporcionará a las personas con dolor crónico todos los elementos necesarios para minimizar el estado inflamatorio que retroalimenta el dolor. Debemos recordar que si aportamos todos los nutrientes en la cantidad correcta, la persona se sentirá mejor, más vital y su salud intestinal se verá beneficiada, lo cual es muy importante para mantener el equilibrio en la flora intestinal.

¿Cuál es la dieta ideal para contrarrestar el dolor crónico?

Al leer el libro La dieta del dolor aprenderás que no existe un régimen alimenticio que pueda ser aplicado a todas las personas por igual, independientemente del objetivo que se persiga. Como consecuencia, es indispensable contar con un diagnóstico específico y detallado que describa tanto nuestros hábitos alimenticios, como las patologías que tenemos.

No obstante, en esta obra se describen una gran diversidad de dietas o estilos de alimentación, así como sus ventajas y desventajas para mantener un buen estado de salud:

  1. Dieta sin gluten. Esta dieta solo es imprescindible para las personas que sufren de intolerancia a esta proteína. En el contexto de las personas con dolor crónico, la única evidencia que se tiene indica que la dieta sin gluten supone una opción terapéutica básica para personas que sufren celiaquía.
  2. Dieta sin lactosa. Los lácteos son alimentos muy ricos en nutrientes, especialmente proteínas, calcio y vitamina D, pero también en grasas saturadas, que son necesarias para la dieta, pero en baja proporción. Esto depende en gran medida de la cantidad, del tipo de lácteos que tome la persona y del resto de la alimentación. Muchos lácteos no son indispensables, por lo que es incluso recomendable dejar de consumir la leche y postres lácteos con azúcar añadida. Sin embargo, es de resaltar el beneficio de consumir hasta dos yogures al día.
  3. Dieta baja en FODMAP. Los carbohidratos fermentables o FODMAP, por sus siglas en inglés, están relacionados con los síntomas del síndrome de intestino irritable, por lo que su restricción es recomendada por los especialistas. Sin embargo, es muy difícil llevar a cabo una dieta baja en FODMAP, en virtud de la cantidad de alimentos a restringir.
  4. Dieta vegetariana. Una dieta alta en vegetales es beneficiosa para el dolor crónico, aunque no es necesario volverse vegetariano. Algunos estudios revelan que existe una relación positiva entre una dieta vegetariana y la disminución de los síntomas de la fibromialgia.

Además de estos estilos alimenticios, la doctora Laura Isabel Arranz también analiza las ventajas de la dieta mediterránea como alternativa para mantener un estado de salud equilibrado, controlar el peso y mantener a raya las enfermedades cardiovasculares.

Libro alimentación para el dolor crónico

Lo que descubrirás en el libro La dieta del dolor es que no es conveniente comenzar a restringir alimentos e incorporar otros si no estamos seguros de lo que necesitamos. El primer paso debe ser asegurarnos de cumplir con las pautas básicas para una correcta alimentación

Es importante que la dieta sea la base de nuestra salud y no alimente el dolor, aportando nutrientes y otras sustancias necesarias para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Esto implica contar con una dieta que no sea pro inflamatoria, y sí antiinflamatoria, con características como las siguientes:

  • Equilibrada en calorías y macronutrientes.
  • Baja en grasas saturadas.
  • Baja en azúcares e hidratos de carbono refinados.
  • Rica en vitaminas y minerales.
  • Rica en antioxidantes.
  • Abundante en antiinflamatorios como el omega 3.
  • Con alto contenido de proteínas vegetales y fibra.
  • Baja en cafeína y otros excitantes.

Adicionalmente, las personas que sufren dolor crónico necesitan individualizar su dieta al máximo, pues los síntomas a nivel del aparato digestivo son diferentes para cada persona. Del mismo modo, los horarios, las cantidades y las posibles combinaciones pueden marcar una diferencia significativa entre un caso y otro, de modo que conocer en detalle las características de cada patología es una variable muy importante al elaborar el plan de alimentación individual.

Compra y lee el libro La dieta del dolor y descubre cómo mejorar tu alimentación para combatir con éxito los dolores crónicos.

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